sábado, 15 de marzo de 2008

sin más...


Para llegar a aquel lugar, el señor Mr. Señor se tapó los ojos con la mano izquierda y empezó a soplar y a soplar muy muy fuerte, cuando al cabo de un rato abrió los ojos se dió cuenta de que seguía en el mismo sitio, bueno no, mejor dicho nosotros seguíamos en el mismo lugar pero era él el que se había movido cientos de kilómetros.

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